07 julio, 2008

Viaje al infinito

Una grandiosa catarata de pensamiento inundó su mente dejándola asilada de la relación con otras mentes y en parte, de la misma realidad física. Desconectado, en su relatividad espacio temporal mental, se abrió frente a él el infinito, se sintió abrumado, sentía una soledad y un miedo inmenso al pensar en la posibilidad de quedarse así para siempre, era como un astronauta viajando sólo por el espacio para toda la eternidad, tortura eterna. Debía volver a la Tierra, de ser imposible una cápsula de cianuro aguardaba para terminar con la pesadilla. La llave de regreso se encontraba en su cabeza, pero ¿cómo sabría identificar la llave correcta sin caer en el engaño entre todo aquel ruido de pensamientos que le impedían volver a casa?... -Debe de ser algo simple pero a la vez lo suficientemente grande para descongelar ésta soledad infinita... -pensó- ¿existe algo más simple y grande que el amor y el todo unidos?... -seguía pensando mientras buscaba a la vez en su interior- ¡Dios me ama!, ¡Dios me ama!, ¡Dios me ama! -comenzó a repetir su mente una y otra vez. A cada instante encontraba más la calma, las aguas se sosegaban, el infinito se estrechaba, la soledad se compartía y el miedo cesaba, el viaje le había llevado demasiado lejos pero había encontrado la llave de regreso a casa, ya no quería volver a perderse, el infinito era demasiado grande para él; y para cualquiera.

Imagen extraida de la película 2001 Odisea del Espacio (Stanley Kubrick, 1968)

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22 marzo, 2008

El videódromo

"La batalla por la mente de norteamérica se librará en la videoarena, el videódromo. La pantalla de televisión es la retina del ojo de la mente, por consiguiente la pantalla de televisión es parte de la estructura física del cerebro, por consiguiente todo lo que aparece en la pantalla de televisión se convierte en una dura experiencia para los que lo ven, por tanto la televisión es realidad y la realidad es menos que la televisión. Max, me alegro tanto de que hayas venido a mí, lo he hecho todo yo sólo ¿sabes? Tu realidad ya es media alucinación de video, si no tienes cuidado se convertirá en alucinación total. Tendrás que aprender a vivir en un mundo muy extraño. Yo tuve un tumor cerebral y tenía visiones. Creo que las visiones causaron el tumor y no lo contrario. Podía sentir como las visiones se convertían en carne, en carne incontrolable. Pero cuando extirparon el tumor se llamaba videódromo. Yo...yo... yo.. yo fui la primera víctima de videódromo." Extracto de la película Videodrome (David Cronenberg, 1983).

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11 diciembre, 2007

¿Sólo somos consumidores?

Secuencia de la película 12 Monos (Terry Gilliam, 1995)

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16 octubre, 2007

Nietzsche y el caballo de Turín

"En diciembre de 1889 Nietzsche comenzó a atravesar los que se consideran sus últimos días de lucidez mental. Envía las llamadas "cartas de la locura" a sus amigos y personajes destacados de la época, en donde firma a veces como “El crucificado”, otra veces como “Dionisos”, etc. En esa etapa está enmarcado el célebre episodio de su abrazo a un caballo en plena vía pública, cuando éste era azotado a latigazos por el cochero, al que poco le importaba que el animal no pudiera seguir arrastrando la excesiva carga que se dice llevaba. Nietzsche se abrazó al caballo y no lo quería soltar bajo ninguna circunstancia. Llegó a pedirle disculpas en nombre de la humanidad por la brutalidad humana, mientras la policía acudía a solucionar el asunto. Pero sólo soltó el caballo cuando a la escena llegó el señor Fino, que era quien regenteaba la pensión de Turín donde se alojaba el filósofo y que era dueño de un quiosco ubicado precisamente en la plaza pública donde sucedieron los hechos. Al verlo, Nietzsche lo abrazó, llorando." Pablo Romero - Nota sobre los últimos años de la vida de Nietzsche

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17 agosto, 2007

¿Qué es un hikikomori?

"Los hikikomori son adolescentes y adultos jóvenes que se ven abrumados por la sociedad japonesa y se sienten incapaces de cumplir los roles sociales que se esperan de ellos, reaccionando con un aislamiento social. Los hikikomori a menudo rehúsan abandonar la casa de sus padres y puede que se encierren en una habitación durante meses o incluso años. Según algunas estimaciones, puede que haya un millón de hikikomoris en Japón (uno de cada diez jóvenes). La mayoría de ellos son varones, y muchos son también primogénitos."

Jóvenes a los que la sociedad les hace sobrepasar el margen de la presión psicológica y entonces deciden que su habitacion y su soledad son su único mundo. Pretenden así (quién sabe si tal vez sin saberlo..) aislarse de culturas en decadencia, culturas técnológicamente muy avanzadas pero subdesarrolladas moralmente que fomentan un aberrante culto por lo material llevando al individuo a su deshumanización y a las consecuencias que se derivan de ello como en este caso. Culturas en las que el ser humano (los otros animales también) se reducen materialmente a un número, a un objeto social y económico, a unidades de producción y de consumo, vida que ya sólo es dinero. Parejas que con todo su amor diseñan hijos para que encajen exitosamente en su correspondiente secta cultural, seres humanos diseñados en escuelas para que encajen, compitan y produzcan, neuromárketing empresarial que con su repulsiva publicidad diseña mentes consumidoras en los niños y activa la de adultos incautos, sociedades televidentes de su propio diseño cultural retroalimentado... Culturas donde el ser humano pasa a ser un engranaje de una locura tan real que la cordura se convierte en una utopía de locos. Culturas enfermas diseñadas y dirigidas por enfermos venden soluciones enfermizas para aquellos problemas que ellas mismas han creado. ¿Cómo mantenerse cuerdo viviendo en esta locura?

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18 marzo, 2007

¿Nos da miedo pensar?

El pensador de Auguste Rodin

"El ser humano teme al pensamiento más de lo que teme a cualquier otra cosa del mundo; más que la ruina, incluso más que la muerte.

El pensamiento es subversivo y revolucionario, destructivo y terrible. El pensamiento es despiadado con los privilegios, las instituciones establecidas y las costumbres cómodas; el pensamiento es anárquico y fuera de la ley, indiferente a la autoridad, descuidado con la sabiduría del pasado.

Pero si el pensamiento ha de ser posesión de muchos, no el privilegio de unos cuantos, tenemos que habérnoslas con el miedo. Es el miedo el que detiene al ser humano, miedo de que sus creencias entrañables no vayan a resultar ilusiones, miedo de que las instituciones con las que vive no vayan a resultar dañinas, miedo de que ellos mismos no vayan a resultar menos dignos de respeto de lo que habían supuesto.

¿Va a pensar libremente el trabajador sobre la propiedad? Entonces, ¿qué será de nosotros, los ricos? ¿Van a pensar libremente los muchachos y las muchachas jóvenes sobre el sexo? Entonces, ¿qué será de la moralidad? ¿Van a pensar libremente los soldados sobre la guerra? Entonces, ¿qué será de la disciplina militar?

¡Fuera el pensamiento!

¡Volvamos a los fantasmas del prejuicio, no vayan a estar la propiedad, la moral y la guerra en peligro!

Es mejor que los seres humanos sean estúpidos, amorfos y tiránicos, antes de que sus pensamientos sean libres. Puesto que si sus pensamientos fueran libres, seguramente no pensarían como nosotros. Y este desastre debe evitarse a toda costa.

Así arguyen los enemigos del pensamiento en las profundidades inconscientes de sus almas. Y así actúan en las iglesias, escuelas y universidades." Bertrand Russell - Los principios sociales de la r
econstrucción. (Londres,1916)

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11 febrero, 2007

Los jardines de la locura

Una vez más paseaba por aquellos jardines, rayos de sol se colaban entre las hojas de los árboles y el aire acariciaba los rostros, era paradógico que trás los muros de un psiquiátrico hubiese encontrado la paz, la idea del suicidio ya no era un opción para él desde el otoño pasado, ahora su tiempo se acababa, estaba a falta de una semana para ser expulsado al exterior, a la vida normal. El personal del centro tenía tanta confianza en su recuperación emocional que todas las mañanas le dejaban leer el periódico de noticias. Como siempre, accedió directamente a la sección de sucesos, quedó perplejo, el Dr.Bramonte, el mismo hombre que le trató y envió a aquel lugar, había asesinado a su exmujer a pesar de la orden de alejamiento que llevaba cumpliendo desde hacía años, "nunca superó la separación" -declaraba un amigo a la prensa- "estaba obsesionado, sobretodo desde que su exmujer había comenzado otra relación sentimental, los celos le enfermaron, los celos le hicieron perder la razón." -sentenciaba- la sombra de un amor acabó en veintidos puñaladas. Ahora el Dr.Bramonte dormía en el interior de una caja de pino, parece ser que después de la carnicería, aprovechando los altos niveles de adrenalina del momento, saltó al vacío desde un sexto piso, tal vez con la intención de sellar sus oídos para siempre... Trás leer la noticia quedó pensativo mirando a la nada, conocía la mente suicida, más aún cuando él había intentado suicidarse precisamente por un desamor que le tuvo sumergido en la locura, pero no lograba comprender el por qué de asesinar antes del suicidio a la persona que supuestamente se ama, con el agravante de que quien había cometido el crimen era un respetadísimo doctor en psiquiatría. Nunca se sabe más sobre alguien que sobre uno mismo -pensó-. Cerró el periódico y siguió paseando por los jardines, iba a echarlos de menos, sabía lo que le esperaba fuera.

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07 enero, 2007

El discurso del loco

"¿No habéis oído hablar de aquel loco que, con una linterna encendida en pleno día, corría por la plaza y exclamaba continuamente: ¡Busco a Dios! ¡Busco a Dios! Y como precisamente se habían juntado allí muchos que no creían en Dios, provocó una gran hilaridad. ¿Se te ha perdido?, dijo uno. ¿Se te ha extraviado como un niño?, dijo otro. ¿No será que se ha escondido en algún sitio? ¿No tiene miedo? ¿Se ha embarcado? ¿Ha emigrado? -Así gritaban y se reían a un tiempo. El loco se lanzó en medio de ellos y les echó penetrantes miradas. “¿Dónde está Dios?”, exclamó, ¡os lo voy a decir! ¡Nosotros le hemos matado -vosotros y yo! ¡Todos somos unos asesinos! Pero, ¿cómo lo hemos hecho? ¿Cómo hemos podido vaciar el mar? ¿Quién nos ha dado la esponja para borrar completamente el horizonte? ¿Qué hemos hecho para desencadenar a esta tierra de su sol? ¿Hacía dónde rueda ésta ahora? ¿Hacia qué nos lleva su movimiento? ¿Lejos de todo sol? ¿No nos precipitamos en una constante caída, hacía atrás, de costado, hacia adelante, en todas direcciones? ¿Sigue habiendo un arriba y un abajo? ¿No erramos como a través de una nada infinita? ¿No sentimos el aliento del vacío? ¿No hace ya frío? ¿No anochece continuamente y se hace cada vez más oscuro? ¿No hay que encender las linternas desde por la mañana? ¿No seguimos oyendo el ruido de los sepultureros que han enterrado a Dios? ¿No seguimos oliendo la putrefacción divina? -¡los dioses también se corrompen! ¡Dios ha muerto! ¡Dios está muerto! ¡Y lo hemos matado nosotros! ¿Cómo vamos a consolarnos los asesinos de los asesinos? Lo que el mundo había tenido hasta ahora de más sagrado y más poderoso ha perdido su sangre bajo nuestros cuchillos! ¿Quién nos quitará esta sangre de las manos? ¿Qué agua podrá purificarnos? ¿Qué solemnes expiaciones, qué juegos sagrados habremos de inventar? ¿No es demasiado grande para nosotros la magnitud de este hecho? ¿No tendríamos que convertirnos en dioses para resultar dignos de semejante acción? Nunca hubo un hecho mayor, ¡y todo el que nazca después de nosotros pertenecerá, en virtud de esta acción, a una historia superior a todo lo que la historia ha sido hasta ahora! Al llegar aquí, el loco se calló y observó de nuevo a sus oyentes; éstos también se habían callado y le miraban sin entender. Por último, tiró la linterna al suelo, que se rompió y se apagó. Llego demasiado pronto, dijo luego, mi tiempo no ha llegado aún. Este formidable acontecimiento está todavía en camino, avanza, pero aún no ha llegado a los oídos de los hombres. Para ser vistos y oídos, los actos necesitan tiempo después de su realización, como lo necesitan el relámpago y el trueno, y la luz de los astros. esa acción es para ellos más lejana que los astros más distantes -¡aunque son ellos quienes la han realizado! Cuentan también que ese mismo día el loco entró en varias iglesias en las que entonó su Requiem aeternam Deo. Cuando lo echaban de ellas y le pedían que se explicara, no dejaba de repetir: ¿qué son estas iglesias sino las tumbas y los monumentos funerarios de Dios?" Friedrich Nietzsche - La Gaya Ciencia (1882)

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13 noviembre, 2006

Mogwai - Wake up and go berserk

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